ESPERANDO A LIA
La magia se hizo realidad en un sesion de embarazo sencilla y donde guardaran un recuerdo para siempre
A veces, las sesiones más bonitas nacen de los momentos en los que menos expectativas tenemos.
Como fotógrafos, a menudo nos encontramos con familias que vienen al estudio o al exterior con una mezcla de ilusión y, por qué no decirlo, un poquito de resistencia.
"No somos muy de fotos", nos dicen en ocasiones. O el clásico: "Venimos porque queremos el recuerdo, pero nos da vergüenza".
Y eso es exactamente lo que sentían los papás de Hugo y de la futura Lía antes de empezar. Pero dejadme que os cuente cómo terminó la historia.

Seré sincera: los papás de esta sesión llegaron confesando que ponerse frente a la cámara no era su plan favorito de fin de semana.
Es totalmente normal. El embarazo es una etapa preciosa, pero también cansada, y a veces la idea de posar se hace cuesta arriba.
Sin embargo, mi objetivo siempre es el mismo: que os olvidéis de que estoy ahí. Que no sea un "posado", sino una tarde en familia.

Si los papás venían con calma (y algo de timidez), Hugo llegó para romper todos los esquemas.
¡Qué niño! Hugo es electricidad pura, un torbellino de alegría que no paró quieto ni un segundo.
Lejos de pedirle que se "portara bien" o se "estuviera quieto", dejamos que Hugo fuera Hugo. Porque, al final, ¿ qué hay más bonito que recordar a tu hijo tal y como es en esta etapa?
Sus carreras, sus saltos y esa curiosidad inagotable fueron el motor de la sesión.

Entre juegos y carreras, encontramos esos momentos de pausa para conectar con quien estaba a punto de llegar: Lia.
Fue mágico ver cómo, contagiados por la risa de Hugo y el ambiente relajado, los padres se soltaron completamente.
La tensión del principio desapareció. Ya no estaban "haciéndose fotos", estaban disfrutando de un rato de calidad con su hijo mayor antes de que la familia creciera.

Al terminar la sesión, la sensación fue unánime: "¡Se nos ha pasado volando!". Y lo mejor llegó al entregar la galería. Esos padres que "no tenían muchas ganas" quedaron encantados porque reflejaban vida.
Reflejaban la locura maravillosa de Hugo, la dulzura de la espera de Lía y, sobre todo, el amor de una familia que, sin darse cuenta, creó un recuerdo para toda la vida. Gracias por confiar en mí y por dejarse llevar.
¡Lia, te estamos esperando!
¿Tú también tienes dudas sobre hacerte una sesión de embarazo? Escríbeme. Prometo que no tendrás que posar de forma rígida y que, como esta familia, acabarás disfrutando de la experiencia.